"Tiene que alimentarse sano, además de hacer ejercicio y salir un poquito para mantener la mente abierta ante la avalancha de esos últimos detalles que le exigen tanto el trabajo propio como la dirección de todo un equipo de apoyo. Así que su botillero le provee hoy de lechuga fresca y tomates de los baratos (que tampoco hay que pasarse), de un puré de guisantes (con picatostes está buenísimo, pero se me han olvidado), dos aguacates (uno más maduro que el otro), albaricoques y cerezas. Además incluyo entre los paquetes, aun a riesgo de estropearlos, dos foulards ligerísmos de colores fosforitos."