"Si la falta de relato irrita, la pretensión de que hay un relato y su utilización para tomar políticas tontas o para hacerlas incomprensibles o para ambas cosas, irrita doblemente. Así que he pasado este fin de semana largo enfadado con las autoridades europeas y españolas y también con los periódicos y otras publicaciones accesibles que, en materia de política económica y salvo excepciones como esta, se organizan un lío que se transmite a los lectores que solo pueden agarrarse a lo que parece obvio sin poder pensar en serio sobre la política de que se trate debido a que ésta no se explica con la suficiente sencillez. Esto es lo que ha pasado, creo yo, tanto con la decisión del Eurogrupo en relación al rescate del sistema bancario chipriota y como con las decisiones del gobierno de España en relación a las pensiones."