"En esta época del año tan rara en la que los ministros tienen que volver de vacaciones para atender a acontecimientos de orden público imprevisibles, mi propia indolencia ante las paradojas -perfectamente explicables- de la Bolsa, me lleva por caminos intelectuales tan insospechados para mí como los rumores raros que capta mi oído desde hace un par de semanas. Ni sé si hay alguien en la bodega ni tampoco si la pequeña historia urdida por mis hijos sobre un león que entró en casa ayer por la noche es tan incierta como inverosímil. En esta onda disfruté mucho ayer del último artículo de Innerarity y Solana en El Pais."