"Volviendo a la aparente calma chicha de la situación económica general a la que me refería en el último post quiero sugerir que quizá el momento sea delicado y propicio a la sospecha para pues el caso de Europa empieza ya a irritar a los Estados Unidos y a los organismos internacionales. Esto no es de extrañar pues debe de ser difícil aguantar la absoluta ineficacia ante los problemas de Grecia que solo son cuestión de aritmética y de distribución del sacrificio que esa aritmética exige. Es claro está crucial que lo que vaya a pasar estos próximos días condicione el futuro de la economía global pues los países como China o Brasil, por poner solo dos ejemplos, no pueden continuar solos durante mucho tiempo sin que su propia tasa de crecimiento se resienta."