"Desde hace tres años paseo por la ciudad siguiendo las instrucciones del librito del infartado tal como expliqué en este post en el que trataba de explicar, y me atrevía a mejorar, una de las más famosas ideas de Nietzsche, la del Eterno Retorno. Los paseos que allí describía, siempre cuesta abajo y a la sombra, han continuado siendo fuente de muchas ideas y «ocurrencias» que a menudo encuentran su sitio en ese pequeño cuadernito o agendita que siempre llevo encima y en ocasiones son expandidas en este blog o en otros lugares más públicos. El paseo por lo tanto es ya una parte de mi vida tanto laboral, yendo y viniendo a y de la oficina, como de fin de semana en paseos sin meta que me permiten descubrir rincones para mí desconocidos que me transportan a otro mundo."