"En el FT de hoy Paul de Grauwe publica un artículo de los que llaman la atención pues es una muestra del pensamiento a contrapelo. Afirma que las rigideces en el mercado de trabajo son una bendición cuando la economía se encuentra en un proceso de deflación intentando quitarse de encima la deuda. Si el salario fuera flexible la demanda agregada sería todavía menor agudizando el proceso deflacionario."