"Acabé agotado, tanto de tratar de seguir las intervenciones como de patear San Sebastián para cumplir con mi cardiólogo, pero esta edición numero XV de la Escuela de Verano de la FUE ha merecido la pena. Por varios motivos. En primer lugar es un privilegio poder reunir a un buen puñado de mentes poderosas tratando de encontrar medidas de cosas como el desarrollo humano, la desigualdad, la salud, la segregación, el bienestar, la racionalidad, la influencia intelectual o la diversidad y no de cualquier forma sino llegando a caracterizaciones axiomáticas de esas medidas de forma que lo que estemos diciendo sobre esos asuntos tan serios y controvertidos lo podamos decir sabiendo que podemos hacerlo en términos de otros valores que creemos reconocer como aceptables."