"A principios de los años 60 del pasado siglo XX quedé bien atrapado por la tensión entre los dos autores del título de este post a la que tuve acceso a través de las dos asignaturas de Derecho Político que, en aquellas épocas del franquismo, me abrieron la mente hacia el mundo democrático que ansiábamos los jóvenes del momento y también a los peligros que siempre, y en cualquier caso, habría que afrontar. Como ya por entonces yo comenzaba a interesarme por la epistemología esa tensión se me representaba como la distinción entre la búsqueda de la verdad en Hans Kelsen y la verdad definitiva en Karl Schmitt . Este tipo de ideas y preocupaciones me llevaron a adquirir, en la parte escondida de la librería Arrilucea, sita a la sazón en el número 1 de la Plaza Elíptica de Bilbao y ya desaparecida, la traducción al castellano, por parte de Ramón de la Serna, de la obra de Eduardo Spranger titulada Formas de Vida."