El desenlace aparente del asunto Skoda
"Un día el contacto final se hizo el encontradizo y, como quien no quiere la cosa, me metió en un pesquero que, desde un puertito cercano a Carnac, me depositó en Guernessey y me dejó en manos de un empleado de banca que me escoltó hasta un Banco que parecía un casa de campo. Por fin me iba a enterar de lo que yo tenía que ver con los Skoda a través de mi padre y su trabajo para los aliados que necesariament tuvo que ser clandestino ya que los astilleros Euskalduna, donde él trabajaba, ya habían sido depurados y convertidos en una gran empresa de destino en lo universal. Fueron muchas horas de explicaciones que apenas podré resumir pues mi nerviosismo y la complejidad del asunto hicieron que no me enterara muy bien de los detalles."