"Publicado en Actualidad Económica el 26 de febrero de 2004 Con todas las cautelas procesales que sean necesarias no parece muy aventurado el sospechar que algunos ejecutivos de Enron y de Parmalat, con el apoyo ocasional de algún cónyuge, utilizaron su creatividad contable para defraudar a sus respectivos accionistas. Como el presunto fraude es común a ambos escándalos parecería que son iguales. Sin embargo existen diferencias significativas cuya contemplación podría ilustrarnos sobre algunos asuntos de enjundia."