"Llevo dos miniposts (este y este) mostrando mi falta de inspiración y en el primero de ellos reconocía mi triste esperanza de que la representación de La Fille du Regiment en el Teatro Real de Madrid me inspirara un poco. Pues así ha sido, pero de manera indirecta, al remitirme extrañamente a Los Justos de Camus que, adaptada desde el inicio del bolchevismo anterior a la revolución del 17 a los tiempos de ETA hace unos quince o veinte años, contemplé hace más de una semana en el Las Naves del Español en el Matadero en Madrid. En ambas obras hay alguien que, con tono distinto en uno y otro caso, pone en juego las facetas aparentemente contradictorias de ese entusiasmo que echo en falta cada vez más a menudo."