"El viento de estos días me ha sumido en un estado depresivo posiblemente agravado por la sensación de apagamiento que producen las hemorragias nasales. En momentos así siempre recuerdo las lecturas juveniles de Ciorán y rememoro el misterio que nadie sabía explicar a pesar de los esfuerzos que hacía, entre otros, su amigo y traductor, Fernando Savater. ¿Porqué no se suicidaba el más lúcido de los exploradores del sentido, el más pesimista de los lúcidos?"