"Se ha roto la racha y por primera vez en mucho tiempo nuestra venida a Bilbao no ha traído el sol consigo. Hace un tiempo de perros y los yates del Abra apuntan su proa hacia el noroeste evidenciando el que denominamos viento gallego, el que, a diferencia del francés, trae el mal tiempo. Graniza y hace frío y me paseo por nuestra casa renovada tratando de encontrar el sitio adecuado para cada cuadro pues el cambio del entorno exige una renovación de lo que lo enmarca."