"Publicado en Expansión, martes 5 de febrero de 2008 La situación económica actual comienza este verano pasado con el estallido de la burbuja inmobiliaria. A juicio de los expertos era muy claro que los precios del inmobiliario reflejaban, no unos fundamentales determinados, sino un comportamiento especulativo por parte de compradores, completamente racional por otra parte. En consecuencia mucha gente entró en el juego especulativo y aparecieron las hipotecas basura con muy pocas y vagas garantías, un comportamiento racional para el banco que las emite pues esa práctica le permite incrementar significativamente su financiación al por mayor a través del activo, evitando la lata de financiarse al retail y mediante el pasivo tradicional."