"Habría que pensar que no estamos en la misma situación en la que Raimon cantaba la canción que da título a este post y nos emocionábamos con un trocito de libertad. Más de una década transcurrió entre la fecha de esa canción y la Constitución y las canciones de este cantautor nos acompañaron por el arduo camino de la liberación. Es posible que no tengamos que acordarnos que encarcelan a hombres llenos de razón o que se pasa hambre o que la única ley es la sangre, pero la situación presente está tan necesitada de cambio como lo estaba el tardofranquismo."