"Ayer, al hablar de la presentación de la Memoria de Ibermática y postear mi aportación a ella, decía lo siguiente > Resulta, además y para terminar, que como nuestros manuales de instrucciones no son sino parte de la realidad social a explicar, la desencriptación del código que incorpora nuestra sabiduría económica no tiene más remedio que medirse con cualquier otra y consigo misma generando así una recursión infinita que no nunca alcanzará la clave de la comprensión del libro de la sociedad. Un ejemplo éste que evidencia que, en Economía, todo código siempre contendrá un secreto último y que toda maquinaria descodificadora será siempre falible. Y hay en este final cierto tono rítmico trufado de contenido misterioso como para conecter con la sensibilidad etraña de una parte de la presentación de la que hablaba ayer."