"Se anuncia buen tiempo y hace dos días que no paseo. Es pues el momento de compensar mi inacción y salir a quemar azúcar. El sol acabará saliendo y puedo, a medida que voy cumpliendo con mi obligación médica, rememorar mi infancia si comienzo a cronometrar mi paseo desde Txomintxu, esa encrucijada tan pateada por mí en cualquiera de las direcciones que de ahí parten y en donde un rayo mató al heladero."