""No soy dado a firmar manifiestos" decía el otro día al hablar de que estamos en época de manifiestos. Me refería, desde luego, a los manifiestos pro y contra el cambio en la ley del aborto; pero sobre todo a un manifiesto firmado por unos cuantos autonombrados intelectuales que apuntaban a la falta de valores y a la cultura del mínimo esfuerzo como las cusas eficientes de todas nuestras penalidades económicas además de enunciar, sin orden ni concierto, todas y cada una de las medidas que se proponen aquí y allí. Otra cosa muy distinta es esta Propuesta para la reactivación laboral, una breve exposición del mercado laboral, de la situación de sus instituciones, de las presumibles causas del paro y de las medidas pertinentes a tomar por quien corresponda."