"TM comenta: "el placer casi masoquista con que la sociedad disfruta de imponer criterios y prácticas de austeridad a sus partícipes. Lo cual es hoy más evidente que en otros momentos, con la facilidad que aquellos que no se ven de hecho salpicados por la crisis en su día a día y formas de vida, predican la austeridad y frugalidad extremas". Este comentario parece querer decirnos que, en la medida que los mayores predicadores de la austeridad y la frugalidad en esta encrucijada económica específica son justamente los que no se ven personalmente afectados por la crisis que exigiría, piensan algunos, la austeridad y frugalidad dichosas, en esa medida, repito, nos topamos con un cierto masoquismo que igual revela un cierto sentido de culpa."