"Mi colaboración con el periódico salmón Expansión comenzó antes de este segundo decenio, cuando la llamada de ayuda al BBV por parte de su presidente redundó en mi introducción en el que más tarde sería el Consejo Editorial y que, en ese momento, no era sino un lugar de encuentro entre la redacción y yo como representante de algunos de los socios. En esa época yo solo me reunía con algunos periodistas una vez por semana y comentábamos sobre los asuntos de mayor relevancia o aquellos que a mí me parecía debieran ser atacados con cierta urgencia y con más profundidad de la habitual. Más adelante la reunión del Consejo Editorial fue ya algo más serio y acogía no solo a periodistas sino también a asesores internos y externos que trataban de desvelar lo que les parecía más digno de ser resaltado y las razones que les parecía justificar esa pretendida prioridad."