"El concierto fue un éxito en opinión de Juan y de una parte grande de la audiencia que entendió la complementariedad entre lo suave y lo tosco y duro pero, desde su butaca, Juan observó que otra parte de la audiencia con aspecto tradicional no estaba para estas combinaciones novedosas. Lo que les ocurría seguramente es que, como pagaban una cantidad significativa por su presencia en este concierto de Lucerna, querían lo de siempre y no albergaban deseo alguno de experimentos. Quizá un gran patrimonio no genera nunca deseos de aventura sino más bien lo contrario."