"Las aguas del gran río se han desbordado de vehículos vociferantes que quizá transportaban mandatarios latino-americanos o europeos asistentes a la cumbre entre ambas áreas político-económicas, pero que ciertamente daban coartada a los policías y demás protectores para formar corrientes inusuales. Los que habitualmente habitamos la orilla de ese gran río estamos perturbados todavía, pero eso es lo de menos. Lo importantees que el sistema ecológico delicado se ha roto."