@graneles@graneles.urrutiaelejalde.org
Graneles
Textos de Juan Urrutia para su blog entre 2002 y 2022
Hace un par de días, después de escribir mi último post sobre Dublín, recuperé un poco de memoria. Por un lado me dí cuenta que ya había escrito un post similar hace años y, por el otro lado, encontré el libro Faroladas que para mi sorpresa incluye casi todas las Navegaciones de un Economista, escritas hace mucho tiempo. En cuanto a lo de Dublín creo que esa memoria inconsciente tiene mucho que ver con el tiempo atmosférico de estos días en Madrid, frío y húmedo.
Dublin
Mis paseos obligados de estos días fríos y soleados en Madrid me han recordado a los paseos por el Dublín de finales de verano en aquellos años mozos asociados a mi aprendizaje del inglés en un país más acorde con la ideología paterna que la propia Inglaterra. La mayoría de los jóvenes con los que yo me había encontrado durante el verano habían ya vuelto a su país de origen y yo pasaba mis últimos días más o menos solo en aquella casa del norte de Dublín, más allá de Drumcondra y cerca del cementerio de Glasnevin, famoso a partir de su lugar importante en el Ulises de Joyce. Durante esos últimos días de mi estancia continuaba tomando el autobús hacia el centro de la ciudad bien abrigado y dispuesto a seguir disfrutando de mi soledad en un medio que me estaba pidiendo mi apreciación.
Redes
TVE se ha puesto finalmente al día y detrás de la bilbaína Ana Blanco aparece en el telediario del mediodía un cielo en el que se distingue una red, es decir unos puntos pegados unos a otros mediante lineas. Y no solo ahí, sino que, desde hace tiempo, en muchos otros lugares de esta cadena aparecen esas redes más o menos densas. Esta visión me ha recordado cuando, bastantes años atrás, proliferaron las publicaciones sobre redes.
Impresionismo y Expresionismo
Aprovechando el pasado «puente» de Todos los Santos nos fuimos a Las Arenas a fin de pasar allí el mal tiempo que se preveía. No fue para tanto con la excepción de una noche en la que el viento no me dejó dormir; pero cuando amaneció salió un poco el sol y el Abra se puso muy bonita. Así que nos decidimos a visitar los dos buenos museos de Bilbao, el de Bellas Artes y el Guggenheim.
¿Son mis vecinos irlandeses?
Desde la habitación en que hago gimnasia por las mañanas veo la casa y el jardín de mis vecinos recientemente incorporados a la zona de Madrid en donde habito. Ahora que comienza el otoño veo con toda claridad dos ventanas, una en cada uno de los dos pisos centrales del chalet de al lado. Esta mañana me he dado cuenta de que la persiana de cada una de ellas estaba subida exactamente hasta la misma altura que lo estaba ayer; pero con una precisión difícil de obtener por la mano humana.
¿Oportunidades de la jubilación?
He tardado tiempo en entender que significa la jubilación; pero finalmente me he enterado. Al principio creí que lo que yo deseaba era desagendarme, borrando así la mayoría o incluso la totalidad de mis obligaciones adquiridas que, al mismo tiempo, eran las oportunidades de conectar con gente importante y sentirme yo también importante. Algo perdía o dejaba atrás; pero la posibilidad de ganar independencia para hacer lo que me diera la gana en cualquier momento del día y cualquier día del calendario me compensaba de largo.
La boina hacia la izquierda en El Caserío
Hace algunos días sugería en este blog que la inclinación hacia la izquierda de la txapela era, junto con el rabito, un signo identificativo de la verdadera boina vasca y, en consecuencia, los verdaderos vascos solo la usan así. Sin embargo me ha entrado una duda a raíz de mi asistencia en el Teatro de la Zarzuela a la representación de El Caserío de Jesús Guridi. Si bien el bajo, Santi en la historia, alcalde del pueblo y propietario de Sasibil, usa un precioso sombrero de copa, y que los jóvenes usan todos boina inclinada hacia la izquierda, las jóvenes del ballet que bailan los momentos musicales más preciosos, la llevan roja e inclinada hacia la derecha.
La (falta de) memoria
Desde hace ya unos cuantos años padezco un extraño mal que hace que los huesos crezcan y decrezcan a distintas velocidades de forma que casi en todo momento algún hueso del esqueleto muestra un crecimiento desproporcionado que no solo se ve sino que duele lo suyo. No tiene tratamiento medicinal y la única recomendación médica es la de caminar largo y deprisa cualquiera que sea el dolor que esto produzca. He seguido esta recomendación con entusiasmo, además de acudir a un fisiólogo que ha logrado paliar mis dolores.