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Graneles
Textos de Juan Urrutia para su blog entre 2002 y 2022
Samuel B., al que yo citaba en el post sobre el ateísmo y al hilo de lo que contestaba Daniel Dennet a los que habían rezado por su salud a raíz de su larga operación a corazón abierto, me envía el artículo del N.Y. Times donde él lo había leído, aunque me dicen que lo cuenta también Dawkins en su God Delusion . Aquí está el artículo del N.Y.
Maynard o Milton, Milton o Maynard
Publicado en Expansión, martes 9 de enero de 2007 El reciente fallecimiento de Milton Friedman ha dado origen a un torrente de artículos y comentarios sobre su figura y sobre su grandeza como economista solo comparable, en el siglo XX, con la de Keynes. Baste con mencionar aquí una de esas piezas, la que apareció en el Financial Times el 22 de noviembre firmada por Martín Wolf y que, tal como nos tiene acostumbrados este columnista, era una pieza excelente ( Keynes versus Friedman: Both men can claim victory ). No se trata de comparar dos gigante, se trata más bien de usar esa comparación para preguntarse qué diablos es esto de ser un buen economista o de hacer buena economía.
Comentarios a la jornada de Ibermática en el Euskalduna
En el Euskalduna se presentó a finales de noviembre el olor corporativo de Ibermática y con esa ocasión unos cuantos presentamos algunas ideas sobre innovación desde puntos de vista muy distintos. Sobre la marcha se me occurrieron unos comentarios que no quiero dejar por ahí tirados. El primero de ellos es sobre olor y perfume : El olor corporativo de Ibermática ha sido elaborado por el químico perfumista Darío Sirerol que no quiere hablar de perfume; sino que se interesa por el conjunto de maderas de las que podría extraer lo que él cree que es el olor de Ibermática.
Kontraren Kontra
Esto es lo que yo era para Micaela Urberuaga Sansebastián: un kontraren kontra. Frente a lo que pudiera creerse, ser un kontraren kontra no quiere decir, según la lógica del euzkara, estar en contra de los que están en contra, sino llevar la contraria por sistema. Me llamaba Kontraren Kontra especialmente cuando a las 8 de la mañana de un día cualquiera de mi infancia, yo insistía en añadir mantequilla de posguerra a un humeante chocolate a la taza, en lugar de untarla sobre un pan negro adquirido gracias a la cartilla del racionamiento.