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Graneles
Textos de Juan Urrutia para su blog entre 2002 y 2022
El deseo de destrucción del que he hablado recientemente citando posts antiguos sobre desmoronamiento me ha vuelto hacia un pequeño panfleto que escribí hace más de diez años y al que [[David de Ugarte]] convirtió en un librito añadiendo un prólogo de su cosecha que facilita mucho la comprensión del panfleto. El librito, que puede leerse aquí, lleva como título «Aburrimiento, Rebeldía y Ciberturbas». La fecha es del 2003 cuando todavía creíamos que la liberalización de la economía había llevado al mundo a aquella «Gran Moderación» que deseábamos que durase para siempre a pesar del aburrimirento que generaba.
El deseo de destrucción como anuncio de un mundo nuevo
Hace unos días escribía sobre el deseo de destrucción que de vez en cuando me ataca, especialmente cuando creo percibir una cierta sacralización de la cultura del pasado en medio de un período social y económicamente difícil. A los casos allí mencionados hoy tendría que añadir el caso de los restos de Cervantes en el convento de las Trinitarias que solo ha servido para subrayar los límites de la ciencia, abrir el apetito de los que esperan ganar algo convirtiendo ese convento en un lugar de peregrinación turística y una protesta débil por parte de filólogos o críticos literarios que con pudor nos dicen que lo que importa son sus obras y solo sus obras. Este episodio me ha traído a la mente algo que escribí hace unos dos años sobre una posible distinción entre la descomposición del mundo que nos gustaría que fuera el nuestro y a la que asistimos casi a diario, según muchos posts de El Correo de Las Indias , y algo que denominé desmoronamiento.
Deseo de destruccion
He pasado varios días sin postear, quizá demasiados. Hemos estado en Bilbao con ocasión de una boda y, como siempre que vuelvo por ahí, me lío solo. Ya sea paseando aunque diluvie y la humedad me carcoma los huesos, ya sea visitando los museos de Bilbao y especialmente sus exposiciones temporales o ya sea hojeando libros viejos que mantienen su posición en la biblioteca y que me evocan años de juventud en los que compraba mucha literatura en lenguajes distintos del castellano y de cuyo contenido apenas si recuerdo algún detalle poco relevante.
Contra la división del trabajo
En un FT reciente (4 de marzo) Walter Isaacson, el biógrafo del creador de Apple, Steve Jobs, escribe una pequeña nota recordando el error de los luditas que destruían las máquinas de la revolución industrial con el pretexto de que dejaban a mucha gente en la calle, cosa que no ocurrió debido a que la nueva tecnología que dejaba obsoletos los telares creó otros muchos sectores cuyo desarrollo generó puestos de trabajo. Lo mismo va a pasar, opina Isaacson, en relación a los nuevos luditas que piensan que mucho del desempleo actual se debe, no a las máquinas de vapor como en aquellos tiempos, sino a las nuevas tecnologías digitales que si bien acabarán de momento con algunos puestos de trabajo, finalmente crearán otros. Seguramente Isaacson tiene razón pero todo esto lleva su tiempo y mientras tanto las cifras del desempleo aumentan o no bajan en países como Grecia o España en lo que no parece que las nuevas tecnologías estén creando puestos de trabajo diferentes en cantidades significativas.
Proyecto 43-2
Ayer domingo tuvimos por fin la posibilidad de asistir al espectáculo Proyecto 43-2, una obra de teatro que es la primera parte de ese proyecto y que comparte con él ese nombre en clave que no es sino las coordenadas del árbol de Guernica. Se representa en la Sala Mirador en la que nunca había estado. Se encuentra en un lugar maravilloso de Lavapiés (c/Dr.Fourquet,31) y en un patio interior que no sabes muy bien si conduce a dicha sala o a la escuela de Cristina Rota.
Epílogo
Advertencia inicial de este discurso En lo que queda hasta que termine con esta exposición sin duda demasiado larga voy a tratar de explorar algunas ideas sobre esta raíz malsana y a terminar con ciertas reflexiones semifilosóficas. La globalización nos ha llevado al intento de entender el comportamiento de grupos de países y, como además, cada país es un sistema complejo en sí mismo, nos encontramos con un artefacto cuyo funcionamiento querríamos conocer pero no sabemos con qué herramienta pues las existentes solo parecen servir como parámetros que determinan el progreso académico. No es este el lugar para usar el poco tiempo que me queda en perdernos en la introducción a los sistemas complejos o a la unión entre distintos sistemas complejos.
¿Hemos aprendido algo?
Tengo que ir terminando esta exposición pero no antes, señores académicos, de que deshaga una posible confusión.Estas distintas posiciones a un lado y otro del Atlántico que acabo de mencionar no eran necesariamente el resultado de los esfuerzos alternativos descritos por unificar la Economía pues había - y sigue habiendo - muchas otras diferencias entre países, desde sus particulares orígenes históricos y terminando por sus raíces ideológicas. Esto es así no cabe duda aunque tener en cuenta esos esfuerzos es algo que merece la pena como se verá enseguida. En cualquier caso lo cierto es que la medicina intervencionista americana surtió efecto y el sistema financiero se mantuvo en pie, mientras que Europa fue testigo de un anti-intervencionismo disfrazado de austeridad .
La Crisis y sus explicaciones y soluciones alternativas
Recordad la advertencia. Cuando hablamos de la Crisis estamos hablando, en general, de estas cosas que acabo de mencionar (al final del post anterior) que son justamente de las que se nutren las páginas económicas y no pocos editoriales de todos los periódicos desde hace siete años. Estalló una burbuja en los EE.UU.