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Graneles
Textos de Juan Urrutia para su blog entre 2002 y 2022
Recordad la advertencia. Seáseme permitido comenzar por el principio diciendo que la economía moderna es un sistema, complejo o no, en el que se mueven los seres humanos desde casi el comienzo de los tiempos y que la Teoría Económica o Economía con mayúscula es un intento de entender la asignación de recursos entre esos agentes, ya sea para el consumo ya sea para la producción, a partir de una caracterización de esos seres humanos, incluida la racionalidad , y de una institución que se llama mercado . Este intento de entender acabó generando un modelo central, el sistema de equilibrio general , en el que un número muy grande de agentes individuales, dotados de cantidades finitas de un gran número de bienes, los intercambian en el mercado determinando así un precio para cada mercancía en cada fecha y en cada posible estado de la naturaleza hasta llegar a una situación en la que no hay otra asignación posible que sea unánimemente preferida.
Introducción
Ayer , día 25 de Febrero tuve el honor de pronunciar la segunda conferencia del Aspen Institute España Fellowship Program bajo el título de «Lo que no hemos aprendido de la Gran Recesión». Como me pasa a menudo, mi charla era demasiado larga por lo que tuve que saltarme algunas partes. Con el permiso de Aspen Institute España voy a tratar de reproducir aquí todo lo que tenía programado decir pero de una forma un tanto peculiar.
Predatory Journals
Predatory Journals es el nombre genérico que se da a las revistas científicas tramposas a través de las cuales se pueden cometer graves pecados científicos, o eso parece a la luz de estos posts en NesG: el de Bagües en el que se cita al de Fernandez Villaverde. En uno de los comentarios a este segundo post el autor del primero hace un buen resumen de la situación. > Me sorprende que algunos comentaristas sean tan indulgentes con el tema de los predatory journals (por no hablar de las predatory conferences).
¿El camino de la sabiduría?
En el último post me decía: «Ramón: ¡pregúntate ahora para qué sirve un timón si has perdido la quilla!» No sé si es demasiado tarde, pero no veo otra posible reflexión para mí u otra actividad posible que no sea la de la búsqueda de esa quilla que a veces confundo con la sabiduría y a veces relaciono con la autenticidad. Como no sé muy bien donde buscarla no tengo más remedio que dejarme llevar por Javier quien, en ese libro que se cita en ese post pone al lector en contacto con alguien que, bien pensado, se acercó en su obra a construir una quilla y careció de timón, siempre viajando sin destino fijo. Se trata de Rainer Maria Rilke del que Javier me había hablado en alguna ocasión y justamente en relación al asunto de la autoría que se esconde debajo de la quilla: > Si todos los sabios del mundo y todos los santos del paraíso me abrumaran con su consuelo y sus promesas, y dios mismo con sus dones, si no me cambiaba a mí mismo, si no surgía de mi interior una nueva obra, en lugar de hacerme bien, los sabios, los santos y dios, exasperarían más allá de lo imaginable mi desesperación, mi rabia, mi tristeza y mi ceguera O sea que me pongo a trabajar y en «Seducción y Verdad» Javier me da ya dos pistas para perseguir la sabiduría y su relación con la autoría.
Seducción y verdad
Todos estos días han sido como unos ejercicios espirituales ignacianos en los que he intentado saber, una vez más, quién soy y, en segunda instancia, si ese individuo que yo soy merece o no esta pertenencia pública a una élite que no respeto. No he perdido el tiempo sino que he tratado de entender qué es la sabiduría y si yo me puedo creer que realmente soy un sabio, tal como afirmaba aquí, o si lo soy más que mi posible predecesor y amigo poco a poco cobardemente abandonado por mí. Mi idea original era no admitir esa oferta debido a que Javier, como ejemplo de persona que pertenecía a esa banda y a la que yo tendría que rendir homenaje, no lo merecía pues su obra no tenía nada de esa economía teórica que yo aprecio y a la que he tratado de aportar sin demasiado éxito.
Autenticidad y sabiduría
Desde hace tres años paseo por la ciudad siguiendo las instrucciones del librito del infartado tal como expliqué en este post en el que trataba de explicar, y me atrevía a mejorar, una de las más famosas ideas de Nietzsche, la del Eterno Retorno. Los paseos que allí describía, siempre cuesta abajo y a la sombra, han continuado siendo fuente de muchas ideas y «ocurrencias» que a menudo encuentran su sitio en ese pequeño cuadernito o agendita que siempre llevo encima y en ocasiones son expandidas en este blog o en otros lugares más públicos. El paseo por lo tanto es ya una parte de mi vida tanto laboral, yendo y viniendo a y de la oficina, como de fin de semana en paseos sin meta que me permiten descubrir rincones para mí desconocidos que me transportan a otro mundo.
Nomadismo y sabiduría
Con ocasión del triunfo de Syriza hemos tenido la oportunidad de rastrear en la red no pocas ideas del nuevo Ministro de Finanzas griego. Entre ellas llama la atención, por inesperada en un académico,su orgullo de ser una especie de economista-en-residencia en una empresa de videojuegos que se llama Valve. No solo nos hace pensar que el economista académico puede ser un activo en una empresa sino también un profesional que puede colaborar a que las empresas no solo estén interesadas en la generación de beneficios, sino que, como un medio hacia ese fin, se empeñen en generar conocimiento e incluso sabiduría.
La Economía de la Sabiduría
Javier y Ramón todavía tenían tiempo en la vida, el suficiente para hacerse dueños de sí mismos; pero ninguno de ellos parecía ocuparse de esta tarea que no les preocupaba. Eran tiempos de cambio de siglo y a pesar de que poco a poco cada uno seguía un camino divergente seguían almorzando juntos cada día aunque día tras día le dedicaban menos tiempo y se iban acercando al cambio de costumbres del resto de los colegas que ya no estaban dispuestos a conversar durante el almuerzo sino que se toman el contenido de su tupper en su despacho para no perder tiempo y conseguir las publicaciones adecuadas para obtener sexenios y los correspondientes incentivos económicos. Ambos amigos se sentían alejados del main stream , pero la reacción de cada uno iba a ser diferente.