"En el post anterior trataba de describir lo que entiendo como la forma de dotarme de vida con sentido a través de una forma de ser y de pensar que denominaba arquitectura espiritual y que trataba de explicitar a través de las cinco plantas de mi vivienda madrileña entre las que la planta baja sería «la puerta de acceso», decía en efecto: > Es este acceso lo que constituiría la iniciación a la «arquitectura espiritual». Una escalera alta y sumamente empinada partiría de ahí y subiría a cada una de las otras cuatro plantas, a cada una de las cuales se accedería por medio de una puerta que daría acceso a su vez a un pasillo semicircular desde el que se accedería a los misterios de cada planta. Añadía que: > En futuros posts trataré de continuar con la descripción de las otras plantas, cada una dedicada a una de las obsesiones constitutivas de mi personalidad y con un dormitorio diminuto y adecuado, fácilmente accesible Como la primera de esas cinco plantas es en realidad la Planta Baja tengo que lanzarme a la descripción de la Primera Planta a la que denominaré Economía ."