"El infarto cambió mi vida. No se muy bien cómo, pero no se podrá escribir mi obra póstuma sin hacerme una idea de ese cambio desde el 2011 hasta la siguiente estancia en el hospital hace unos cuatro años. Se había acabado ya el psicoanálisis, la FUE se fue convirtiendo en la sede de unas tertulias interesantes pero no obligatorias y la Carlos III ya no representaba nada para mi aunque seguía asistiendo, a invitación del Rector, a los actos obligados del curso correspondiente."