"Desde hace unos años he notado que, caminando por la calle hacia la oficina, me adelantan muchas mujerers de todas las edades y casi tosos los hambres. Así que cuando por una casulidad del destino me encuentro con alguien que lleva mi mismo ritmo, y que suele ser un hombre de mi edad, se establece una competencia curiosa. Para empezar la situación es embarazosa y las miradas laterales así lo revelan, por su frecuencia y su intensidad."