"Ese martes yo tenía que estar en Madrid no más tarde de las 4 de la tarde, así que decidí salir de nuestra casa de Zugazarte en LA) no más tarde de las 11. Había dejado el coche fuera del garaje de forma que, para dejar la finca en que está construido nuestro piso, junto con otros, debía conducir hacia dentro del garaje para luego dar marcha atrás y enfocar ya la verja de salida justamente a Zugazarte. Pero no pude iniciar la operación pues, justo antes de hacerlo vislumbré dos caritas de bebé mirando el coche y a mí desde detrás del cristal de la salita de estar que llamamos de la televisión pues es ahí donde se encuentra el aparato correspondiente ya que nos parecería pecado o un detalle de mal gusto tenerlo en el salón de la parte que da al mar."