"Excelencia en la educación de cualquier grado y excelencia en la investigación, esto es básicamente el leit motiv de las prouestas de buenos amigos y reputados investigadores en materia de política educativa e investigadora. En general deberíamos- les escucho decir- perseguir la excelencia en la educación, desde primaria a bachillerato, y reservar los escasos fondos dedicados a la investigación para aquellas personas o grupos que han demostrado que son excelentes a nivel mundial. Creo que entiendo el argumento, pero me parece que se acepta demasiado rápidamente precisamente porque proviene de investigadores que respetamos por excelentes (¡ups!)."