"Hace como unos cuatro meses experimenté los primeros síntomas de mi diagnosticado vértigo y resbalé en la acera derecha del Paseo de la Castellana, cayendo de cara al suelo. El primero en ayudarme fue un hombre negro de Senegal que, pienso, forma parte de una banda organizada que, entiendo, ponen el dinero recaudado en manos de los jefes de la banda que organizan la vida de los miembros incluyendo sus vacaciones. Prácticamente me cruzo con él todas las mañanas y procuro depositar en su mano unas monedas sin que su valor sobrepase una cantidad muy razonable."