"En estos últimos días he leído casi de un tirón el libro del filósofo Frédéric Gros cuyo título es Andar y en el que, no solo se nos cuenta las vidas bastante extraordinarias de muchos famosos caminantes, sino que además, en capítulos sueltos, se cavila sobre muchos temas filosóficos o similares relacionados con la utilización intelectual del espacio. El caminar por la naturaleza o el deambular por la ciudad pueden ser dos formas distintas de «entrar en trance» por llamar de una cierta forma a los pensamientos, no necesariamente lógicos, que surgen cuando el espacio entra en juego en una vida. Esta lectura ha sido muy rápida, porque estos rebrotes de la pandemia, cuando se suponía casi en trance de desaparecer, me han llevado a protegerme."