"Recientemente he leído dos libros que recomiendo y que, curiosamente, me han redordado el uno al otro. El primero es Tala, de Thomas Bernhard, un autor éste que me dejó pasmado hace ya muchos años y del que no había vuelto a leer nada hasta la lectura de este libro ya antiguo dentro de su bibliografía. Son unas doscientas páginas sin un punto y a parte llenas de improperios a sus viejos amigos, improperios que se corresponden con lo que el piensa un día triste sentado en un sillón de orejas esperando a que una cena tardía, a la que no debería haber acudido, comience de una vez."