"El simpático y halagador comentario de Manuel merece algo más que una contestación rutinaria o un minipost: > Ni True Blood, ni Sherlock, ahora lo que estoy pendiente es de una nueva entrega de el Bañador.. Este breve comentario seguido del icono de una sonrisa solar es como un reto y merece un post un poco más largo de los que dedico a esa serie sobre vintage bañadores. Nada más leer ese comentario de Manuel me avalanzo sobre el saco de los trajes de baño que acarreé sin pensar y el primero que pillo es justo ese, el comprado en el Barrio Rosa de Bogotá ante una escapada insperada, furtiva, inconfesable y arriesgada a tierra caliente descendiendo unos cientos de metros de altura y recorriendo no pocos kilómetros hacia el sur de esa capital por carreteras no del todo conroladas por el ejército."