"Nunca he frecuentado mucho las siete calles de Bilbao ni he tenido allí ningún semisótano para trabajar, sin embargo esta zona bilbaina ha sido siempre algo importante en mi vida. La primera de esas calles, la de Ronda, es la calle en que nació mi padre precisamente en el mismo número que Unamuno. El abuelo Urrutia era un hito para mí pues había sido auxiliar del ejército liberal que frenó al carlismo y también agente de bolsa que, como tal, contribuyó, incluso a veces de manera personal, al desarrollo de esta ciudad de la que siempre me he sentido muy orgulloso."