"La Ministra de cultura se descuelga hoy en El País con un artículo llamando a la paz entre creadores e internautas alegando que, en realidad, sus intereses están alineados y que el adversario (el enemigo vaya) es otro. Es un artículo sintácticamente correcto y hasta bello e informativo, pero la aparente buena voluntad se deshace en desinformación aunque curiosamente contiene algún lapsus revelador. La Ministra no entra en el fondo del asunto que es, ni más ni menos, si los derechos de autor y/o los derechos de copia son adecuados para fomentar la creación cultural y da como cierta la que era la opinión generalizada de los economistas ...hace más de veinte años: que la única forma de fomentar la creación y al tiempo ponerla a disposición del público es establecer un monopolio temporal que prohíbe naturalmente no solo el plagio descarado, sino también la copia no autorizada."