"Agotado física y psiquicamente tomé el viernes pasado, a partir de las 6 de la tarde, como el principio de una cura. Para la lasitud física nada como un paseo y para el atoramiento psiquico nada como ir de librerías. Así que me lanzo a visitar alguno de estos establecimientos, bien conocidos, bien nuevos para mí, con el pretexto de encontrar un determinado libro para el club de lectura de mi mujer."