"Hace unos 400 años Monteverdi estrenó en Venecia una ópera en la que, además de deleitar el oido mostraba, pienso yo, las debilidades y miserias de la Republica Serenísima reflejándolas en la el comienzo de la Roma Imperial. Para que el mensaje esté claro, La Coronación de Popea comienza con un prólogo musicalmente precioso, al menos para mi oído poco educado, montado con gracia en el Real, en el que discuten su poder relativo la cool Fortuna , el abnegado Amor y la serena y estoica Virtud, los tres envueltos en ropajes de diseño. Estos tres pricipios me recordaron correlativamente al de la incentivadora amenaza, el del amor que une y el del sobrio intercambio con los que Boulding pretendía cooperar a la unificación de las ciencias sociales."