"Fragmento de El Síndrome del Capataz, manuscrito encontrado en un cajón secreto de la habitación en la que él entornó los ojos y sonrió antes de expirar: > Volví al pueblo después de muchos años para asistir al inevitable funeral de una de los pocos muertos cuya desaparición no me toca a mí glosar en el periódico local a pesar del alejamiento que pratico. Y me asusté de la pobreza vergonzante que latía por debajo de una apariencia voluntariosamete elegante arropada por grabados ingleses que adornaban el portal de la que sigue siendo mi casa. Pero la mezquindad el el uso de la calefacción y el gotelet de la única escalera -la de servicio, naturalmente - la manifestaban a gritos."