"Estos últimos días nos ha sorprendido la iniciativa de algunos que ofrecían abrazos gratis en plena calle. Puede ser que el calor humano sea bueno para la piel y que no haya que buscarle tres pies al gato ya que el que los ofrece ya tendría suficiente gratificación en la suavidad d su propia piel. Pero hay quien cree ver en esta extraña práctica reciente algo parecido a las ciberturbas, un fenómeno del que ya no se habla; pero que sigue siendo intrigante."