"Llego de un primer paseo matutino por mi barrio izquierda caviar y me doy cuenta de que la boina ha dejado un cerco profundo y rojizo en mi frente que parece un hematoma pero no es sino el precio a pagar para que ni me explote la cabeza ni me empape la lluvia el cráneo. Por lo demás el reuma sigue atacándome inmisericorde aunque no me doy por vencido y camino contra viento y cortina de agua. Dejo a Marisa en la peluquería de la rue du Four y me meto en La Procure, enorme librería de claro sesgo cristiano papista muy a tono con su situación entre la comisaría del barrio, la casa de china y la iglesia de Saint Sulpice."