"A los pocos años de instalarnos en Madrid invertí parte del dinero con el que generosamente se me pagaba en el BBV para montar la FUE (de mis apellidos Urrutia Elejalde), una Fundación sin ánimo de lucro dedicada a entender, divulgar y enriquecer los aspectos filosóficos de la ciencia económica. Pude instalarla en la calle Fortuny en un lugar muy céntrico del barrio de Chamberí en Madrid y no lejos de la Glorieta de Bilbao sin duda inspiradora de mi elección de la ubicación. En un principio no acudía a esta sede todos los días; pero poco a poco y a medida que acudía más y más al Banco, comencé a centrar mi actividad intelectual en el número 37 de esta calle dedicada a ese músico catalán y a ahorrar mi esfuerzo en ir a Getafe para cumplir con mis obligaciones en la Carlos III, de forma que me sentí obligado a dimitir como miembro del Consejo Fundacional y pasé a Presidente del Consejo Social."