"Leí con atención la entrevista que hacía El País a José Arregi, teólogo franciscano de la estela de Urs von Balthasar castigado por el episcopado a no impartir clases de teología ni en la Universidad de Deusto, en donde las había impartido los últimos años, o en cualquier otra facultad, espacio público o chiringuito. La entrevista es una buena aproximación a la crueldad acrisolada de la Iglesia pero, más que ese aspecto, archiconocido, me im¡nteresaron sus refererncias a ese padre de "manos muy grandes, como el corazón" que... > ...nunca supo leer ni escribir, ni palabra de español."