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Graneles
Textos de Juan Urrutia para su blog entre 2002 y 2022
Es imposible resistirse a la tentación de imaginar cómo será el mundo después de la batalla que hemos dado en llamar la Gran Recesión y de la que esa explosión de libertad que estamos contemplando en el norte de África quizá no constituya sino uno de sus efectos colaterales. ¿Cómo será el mundo para nuestros hijos y nuestros nietos? Pienso que ya es hora de que hagamos un primer balance destacando las tendencias que pueden servir como epígrafes clasificatorios de los trazos que diferenciarán los tiempos previos de la batalla de los que se avecinan.
La desaparición del chatarrero original
De vuelta de París creí haberme recuperado del brote de paranoia que me hizo huir. Habiéndose ya zanjado la incertidumbre sobre el destino de Sortu a favor de la tesis de Rubalcaba pensé que ya no tendría que preocuparme de decidir cada mañana y cada tarde el camino por el que voy de casa a la oficina o al revés jugando con las dos crescents que se me ofrecen, la primera con la concavidad al este y la segunda, después de cruzar una calle orientada este-oeste, con la concavidad hacia el oeste. Pero hoy, durante lo que creí iba a ser un paseo placentero, he encontrado en esa calle la chatarra irrecuperable de los restos de un coche incendiado.
Un sillón de espaldas al mundo
Mi huida paranoica me permitió asistir en París a dos inauguraciones que resultaron ser complementarias. El domingo 27 se vuelve a poner en la escena del teatro de L´Atelier la obra de Bernard-Marie Koltès del 77 ( La nuit juste avant les forets ) bajo la direccion de Patrice Chereau. El lunes 28 estreno mundial en la Bastilla de Akhmatova, una ópera de un jovencísimo Bruno Mantovani, que pone en juego las mismísimas reglas operísticas y su posible o imposible adapatación a la música contemporánea.
Lea y compare
Libia y Japón así como el llamado "caso faisán" consiguen tapar la decisión del Supremo sobre la inscripción de Sortu como partido político. Sin embargo sí que se habla de ello en las tertulias y se hablará más ahora que ya podemos conocer la argumentación de la sentencia. Antes de que eso ocurra les propongo un ejercicio interesante.
Pozo séptico y la falla de San Andés
Ya es el segundo día que los técnicos de una contrata municipal cierran la calle del garaje de mi casa y parecen dedicarse a limpiar las alcantarillas o el pozo séptico de todo el barrio, pero yo me creo el único perseguido. No tanto por el hecho de que no puedo sacar mi coche sino sobre todo porque imagino que la porquería que subyace a mi casa debe ser tan intensa y pestilente que nos obligarán a dejarla por unos días mientras hacen un lavado intestinal a mi subsuelo y nos vemos obliogados a vivir en un hotel. La cuestión se torna no solo incómoda sino ya peligrosa una vez que he dscubierto que la falla de San Andrés cruza mi amplio dormitorio.
De vuelta
Han sido solo unos días, pero ya he vuelto y con cosas que contar. Ya llegarán, pero lo que ahora importa en cualquier caso es que ya se pasó el influjo de la luna o el brote paranoico. Más bien lo que ahora me ocurre es que no me importa mucho casi nada de lo que está más acá de algunas noticias que estos pocos he leído en mi refugio secreto.
Un instante de paranoia
Vivo en una crescent con la convexidad hacia oriente. Cuando cruzo una segunda calle tomo la otra parte de la mía que es otra crescent pero con la convexidad hacia el oriente. Esta mañana, desagradable y lluviosa, cuando enfilaba esta segunda media luna he visto simultáneamiente un individo feo salir del colegio de veterinarios mientras se ponía las gafas de sol con una lentitud sospechosa y, un poco más allá, una agente de la benemérita que se quitaba la gorra de una manera extraña pues inmediatamente le llovían sobre sus hombros unas guedejas generosas, entraba en un pequeño automóvil rojo y salía pitando en dirección contraria.
Por si hay Sortu
Los acontecimientos económicos, nucleares o miltares están oscureciendo una materia de suma importancia de política interior:la admisión de Sortu como partido político que podría presentarse a las elecciones de mayo. Pero no tengo manera de olvidarla del todo pues el final de Black Swan nos muestra una salida de sol que quieras o no trae a la cabeza el cartel de esa neva organización de la izquierda abertzale que recahaza la violencia de ETA. La opinión de un experto al que leo habitualmente me parece ineligente constitucionalmente hablando.