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Graneles
Textos de Juan Urrutia para su blog entre 2002 y 2022
Publicado en Expansión, lunes 6 de febrero de 2006 Desde que el Presidente del gobierno fue sorprendido en Bruselas ordenando en voz queda que había que llegar a un acuerdo en materia de perspectivas financieras como sea , esta expresión es frecuentemente utilizada en su contra por parte de esos medios que, en general, rechazan sus iniciativas. Esta proliferación en su uso me ha llevado a darle vueltas a una idea que se me escapa. Como economista convencional tengo una cierta tendencia a ser consecuencialista, es decir a elegir entre alternativas de acuerdo con las consecuencias de cada una.
El Confederalismo del PSOE
El domingo 22 de enero el ABC ofrecía una entrevista con Teo Uriarte quien, por lo visto, acaba de publicar sus memorias. Aunque todavía no es una persona mayor su experiencia en el Pais Vasco dota a sus declaraciones de un interés especial. Me interesa destacar sus declaraciones sobre el Plan Ibarreche.
La Plaza Nueva
Ayer soñé que volvía a Bilbao. Y, en un paseo infinito, acababa, como siempre en la Plaza Nueva que, a pesar de su nombre, est á en el Casco Viejo. Oigo hoy a los jóvenes que se citan para ir de marcha y se dicen "nos vemos en casco" , recuerdo que hace años, poco antes de las navidades, íbamos a menudo a esa Plaza Nueva a enredadar entre los puestos del mercado de Santo Tom ás, con sus verduras y sus capones, y a premiarnos con chorizo con talo y unos vasos de chacolí y cómo, ya mucho m ás tarde, he disfrutado de sus terrazas y los buenos pinchos que te ofrecen las tabernas albergadas en los soportales.
Elogio de la traición
En dos ocasiones he elogiado la traición. La primera aparece en un artículo brevísimo de La Mirada del Economista (Biblioteca Nueva 2005) y la segunda en un artículo escrito para la red y que titulé Mirowski y Juaristi. En La Mirada y dentro de un apartado que se llamaba El Dilema de un Nacionalista de Hoy , hacía la siguiente distinción: > Para el Nacionalismo tradicional, de raigambre política, no hay mayor pecado que la deslealtad ni demonio m ás perverso que el traidor.
Sentido Común
El martes 3 de enero afirmaba yo, en mi sección de Expansion La Mirada del Economista y dirigiéndome retóricamente a Tom Burns, que " el sentido común es una mala estrategia para el planteamiento y elucidación posterior de muchos enigmas o para la toma de casi todas las decisiones " y acababa insinuando que lo único sensato que podíamos hacer en este mundo convulso que todo lo confunde, era reanudar nuestros almuerzos periódicos. Pero el siguiente viernes Tom pasó al ataque y terminaba su columna de los lunes en este mismo periódico afirmando que " el sentido común puede ser una fructífera estrategia para el planteamiento y elucidación posterior de muchos enigmas o para la toma de casi todas las decisiones. " Parece que no estamos de acuerdo.
Shylock y Antonio
Llevo varios posts espigando lo que el gran poeta y retrógrado pensador social, Ezra Pound, tenía que decir a cerca de los problemas económicos de su época. Se trata de un ejercicio preparatorio para un librito sobre economista esotéricos. Pero no es este el caso del ciclo que sobre Economía y Literatura se est á celebrano en el Instituto de España patrocinado por el Consejo Económico y Social de la Comunidad de Madrid.
Pensamiento único
La expresión "pensamiento único" ha devenido un insulto y un deseo. Un insulto que oculta un deseo que no osa expresrse y un deseo que, insatisfecho, deriva en insulto. Fueron los progres, organizados alrededor de la defensa del desarrollo y de los pobres, o de la protección del medio ambiente o del desarrollo sostenible, los que la acuñaron para expresar la incapacidad de la economía de mercado para distinguir entre mercancías y bienes que, a diferencia de aquellas, no pueden ni deben ser objeto de tr áfico mercantil.
Cajas y Bancos
Ezra Pound es un pozo sin fondo. Ya en 1935, en pleno auge del fascismo italiano, se marcó una defensa de lo que ahora llamamos cajas y una condena de los bancos que resultan, ambas, totalmente actuales y totalmente problem áticas. Aunque sin el histrionismo del Pound enloquecido, todavía se utilizan argumentos que suenan parecido.