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Graneles
Textos de Juan Urrutia para su blog entre 2002 y 2022
Es una historia de dependencia morbosa. Me refiero a lo mío con el Athletic. Acudir cada quince días a San Mamés acompañado por mis hermanas, comprar el emblema ( una especie de alcabala franquista), mostrar orgulloso mi carnet de socio infantil, jalear al equipo y disfrutar y sufrir a partes iguales, es una parte de mi infancia.
España como pronombre reflexivo
En opinión de Gregorio Peces-Barba, el proyecto de Estatut conforma un confederalismo asimétrico y bilateral inaceptable que es necesario limpiar. Solo el PSOE podría llevar a cabo esta tarea de limpieza que es, como veremos enseguida, constitucionalmente exigible. En España como poder constituyente (El País 5 de enero del 2006) el Rector de la Universidad Carlos III y Alto Comisionado para las víctimas del terrorismo, Gregorio Peces-Barba Martínez (GPB), nos instruye sobre la correcta comprensión del contenido de la propuesta de un nuevo Estatuto para Cataluña y sobre el carácter heroico del PSOE como su único defensor cabal posible, todo ello basado en su visión de la naturaleza política de España.
Provincianismo
El enemigo del cosmopolitismo posmoderno o del internacionalismo (proletario) moderno, no es el nacionalismo sino el provincianismo. Siguiendo con mi proyecto de presentar a economistas exóticos dentro del marco general de las relaciones entre Economía y Literatura, voy a traducir una parte de un texto del muy exótico y políticamente impresentable Ezra Pound que, por razones políticas relacionadas con su fascismo, estaba muy interesado en la Economía a la que dedicó no menos de 100 p áginas según mis c álculos, una cifra significativa para un poeta. El 12 de julio de 1917 escribía en The New Age una pieza titulada Provincianism the Enemy .
Confederalismo marcha atrás
Lo que podríamos llamar el principio confederal empieza a hacer una tímida aparición en el debate político español. Hace unos meses en La Vanguardia el polítologo catalán Carles Boix, profesor en Chicago, se atrevía a decir que la CE78 era mala y no era dificil entender que esta opinión estaba basada en el hecho de que la organización del Estado no era federal cuando son las constituciones federales las más estables, al menos empíricamente. Ignacio Sotelo, profesor en Berlin, escribía más recientemente en El País que la CE78 no era estable y que acabaría siendo la Constitución de un Estado unitario o una Confederación, cuando lo bueno, decía él, es ser un Estado Federal.
Economía y Literatura
The Economist, en su número de cierre de año, incluye un especial de Navidad y que, en el de este año, daba una pieza curiosa sobre la economía doméstica de los personajes de Orgullo y Prejuicio de Jane Austen. Esta es ciertamente una forma, aunque no la única, en que se relacionan la Economía y la Literatura. Esta primera forma es de la que se hace eco la iniciativa del Consejo Económico y Social de la Comunidad de Madrid cuando organiza para este mes de enero una serie de conferencias sobre este tema de referencia: interesa descubrir cómo las circunstancias económicas de una época determinada se reflejan en las obras de ficción, si se reflejan.
Las cejas de Gustavo Arístegui
No voy a hablar de las cejas puntiagudas del Presidente Zapatero; sino de las perfectamente arqueadas de Gustavo Arístegui. Entre Navidad y año nuevo tuve ante mi vista, durante media hora, a este jóven diplom ático, persona inteligente, hombre guapo de ojos azules y barba cuidada, hijo de un embajador de España muerto violentamente en la embajada del Líbano hace muchos años. Estaba siendo entrevistado por San José en el cara a cara de CNN+, pero no podía oirle porque el sonido llegaba solamente a los oidos ya cansados de una persona muy querida a tarvés de unos auriculares , mientras la sosa y aburrida conversación ambiental propia de esos días transcurría por otros derroteros.
¿Sentido común?
Publicado en Expansión, martes 3 de enero de 2006 No tengo un oído fino para el habla popular; pero creo haber notado que el discurso conservador de hoy en España utiliza profusamente el latiguillo del sentido común como prueba irrefutable de la corrección de sus propuestas y, más frecuentemente, de sus contrapropuestas o de sus críticas. Detecté por primera vez el uso de esta locución hace más de dos años, cuando el entonces ministro de Justicia, un eximio jurista según me cuentan los que saben de esto, juzgaba de sentido común que cuatro faltas constituyeran un delito; pero desde entonces, me resuena todos todos los días. Era de sentido común participar en la guerra de Irak, así como defender Niza contra la Constitución europea y, desde que el PP perdió el gobierno, casi todas las decisiones o propuestas del PSOE, o de cualquier partido minoritario, son denostadas por evidentemente erróneas ya que chocan con ese sentido común.
Mimetismo, mercados \"vibrantes\"
"Sentido común" es una expresión que de tanto repetida ya no significa nada. En cambio hay otras expresiones o palabras vacías de contenido porque todavía no se usan en nuestra comunidad de hablantes; pero que vienen de otros ámbitos y que tienen m ás o menos probabilidades de acabar como expresiones comunes con un significado común y m ás o menos preciso. Tenemos ejemplos de todo.
Famélicos gatos de posguerra
Untarles la cola de un combustible cualquiera y pegarles fuego era una diversión de niños de posguerra en vacaciones prepetrada sobre gatos famélicos recién escapados de la cazuela de sus dueños. A pesar de estar ya medio muertos de la misma hambre que nos envilecía a nosotros o a sus dueños, se resistían a morir del todo y todavía recuerdo aterrado sus maullidos de agonía. Luego, m ás tarde y mejor alimentado, entendí que que los gatos tienen un sistema nervioso central que les otorga el privilegio de sufrir.