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Graneles
Textos de Juan Urrutia para su blog entre 2002 y 2022
Hace un par de días vi una foto en la Vanguardia de una manifestación de ecologistas en Heathrow protestando contra la ampliación de ese aeropuerto por razones relacionadas con el calentamiento global contra el que blanden una pancarta en la que se podía leer que su (única) arma era la peer review science . Esta forma de protesta me pareció novedosa. No recuerdo que se proteste en nombre de la ciencia y, mucho menos, a favor del viento que alienta su progreso, es decir a favor de esa manera de seleccionar lo publicable de acuerdo con la opinión de los pares.
Pensamientos claros sobre la crisis
Ya no son anotaciones bárbaras o simples technicalities, sino que se empieza a pensar con claridad sobre la naturaleza de la crisis y sobre sus posibles soluciones. Que los pensamientos se vayan aclarando no quiere decir necesariamente que vayan siendo más acertados. Nada mejor que leer lo último de Krugman sobre la naturaleza de la crisis para ver que alguien como él que patinó ayer, hoy se aclara y nos aclara impecablemente.
El metro y el encierro,cuestión de distancia
Con el calor y el síndrome vacacional se me había olvidado esta impresión ya pasada, pero el final del calor, al menos, en esta bendito Baix Empordí , me recuerda que no quiero olvidarla hasta que vuelva al trabajo o hasta el verano que viene. La salida del metro en los Nuevos Ministerios a las 8.30 de la mañana se parece al encierro de los Sanfermines. Todos los mozos y mozas llevan el periódico en la mano enrollada en una especie de testigo de una carrera de relevos sin relevos.
Sarkozy se enreda y Krugman patina
Sigue de vacaciones pero ha escrito una carta a Angela Merkel, presidente de turno del G-7 para convicar una reunión sobre mercados financieros, una cosa anglosajona que no le gusta al francés de origen húngaro. Protesta contra las agencias de rating , aborrece la especulación y solicita medidas consensuadas para regular los mercados de forma que sean más transparentes. Pero resulta que la transparencia no es la purga de benito y puede ser contraproducente, que la especulación no es sino parte central del funcionamiento de los mercados a no ser que queramos volver al crédito oficial y que la regulación siempre llega tarde y mal.
¿Es un fraude el posmodernismo?
Leer los periódicos en verano, debería decir con más propiedad en las vacaciones de verano, es una tarea dificil porque cambian de naturaleza, pasan a ser escritos por becarios y hablan de cosas que no parecen noticiables. Esto es lo que hace de ese ejercicio una aventura peligrosa. Una entrevista en la Vanguardia al ensayista argentino Juan José Sebreli me ha puesto en funcionamiento despertándome por un momento de la somnolencia que me proporciona la belleza de lo que Pla llamaba el Empurdanet y me ha conducido por caminos llenos de minas.
Topillos o swarming contra swarming
Parece que, con el cambio de los retenes de periodistas por esto de las vacaciones ya se hubiera acabado el problema que causan esos pequeños roedores. Sin embargo el problema está ahí y no es dificil relacionar la plaga que representan, metafóricamente al menos, con"el poder de los pequeños". En el libro de este título de Andrés Ortega editado por Galaxia Gutemberg-Círculo de Lectores, hay una explicación repetitiva, parcial y poco inspirada de una idea cierta y vieja ya: la imposibilidad de sostener durante mucho tiempo el poder, de cualquier tipo, en un mundo en el que la gente está conectada de una mannera distribuída.
Anotaciones bárbaras a una crisis anunciada
Es hora de ser un poco osado y decir algo un poco más radical y bábaro que las explicciones estándar que leemos todos los días en los periódicos y que se copian unas a otras sin que se vaya al fondo de la cuestión. Y es hora de que no se separe la opinión de un observador teórico de la de un simple inversor. Ambas deben encajar la una en la otra.
Odett, una comedia......
Ir al cine una noche de verano en Girona es un placer, pero pasar dos horas contemplando esta película es una extraña experiencia difícil de describir. Uno cree que va a ver una de esas comedias francesas que están en el lote obligado de cine europeo y que solo aparecen en los meses de verano para dejar cupo a las que dan dinero pues encajan con el gusto de la gente. Es aparentemente un cuento fantástico y con toda certeza una de las cosas más cursis que uno puede echarse a la retina.
Apuntes perezosos de fin de semana
El infinito, ese sueño de un matemático enamorado. Nature se hace eco del caso de Hans Werner Gottinger, un economista de mi edad al que conoce de antiguo Salvador Barberá y que parece ser, además de un inquieto profesor que cambia a menudo de centro de trabajo, un plagiario y haberlo sido desde hace al menos veinte años. Está feo lo que hace; pero ¡qué le voy a hacer!
