@graneles@graneles.urrutiaelejalde.org
Graneles
Textos de Juan Urrutia para su blog entre 2002 y 2022
En el trabajo en curso al que hacía referencia el otro día trato de encontrar la clave para no caer en el cosmopolitismo desiderativo de aquellos que se creen muy viajados y ciudadanos del mundo seguramente arrastrados por la vergüenza que les da que les vean como gente enraizada, de pueblo. Este cosmopolitismo tan apreciado en los curricula de cualquier profesional es, sin embargo, una añagaza del llamado Sistema que nos lleva por un camino que no lleva a ninguna parte en la construcción de nuestra individualidad única. Tal como arguyo en ese documento que no sabría donde publicar, solo una «traición» secuencial a algún rasgo de la [[comunidad imaginada|comunidad identitaria]] del momento que vives te permite llegar a la individuación, a convertirte en una persona auténtica y no una pieza de una máquina desconocida.
La última cena
Voy al Rubber a concretar los detalles de la intervención del próximo día 20 y a pedir recetas de la droga que compartimos mi mujer y yo. Como el doctor de familia que me ve y me sigue hace ya muchos años está pasando consulta en ese momento aprovecho la espera para acercarme a la cafetería y acelerar mi deterioro consumiendo un descafeinado con el acompañamiento de mi veneno favorito: churros y azúcar. Como mi estómago los rechaza empleo mi tiempo en observar a mis compañeros de exilio del mundo de los sanos y lo que veo es la repetición múltiple de una última cena de condenado a muerte que ha usado del privilegio cruel de forrarse antes de, en la madrugada, arrastrar los pies de la celda al cadalso o la cámara de gas.
4th. Diversity Prize
Ayer terminó el congreso de economía correspondiente a la reunión anual de ASSET organizado este año 2013, como todos los años, por esta asociación y en el seno de la cual se entrega el Diversity Prize a aquel investigador en Economía que, trabajando en una de las instituciones pertenecientes a ASSET, destaque por la diversidad en su trabajo siendo capaz de obtener resultados brillantes en numerosas distintas áreas y así lo reconozca un jurado formado por Claude d´Aspremont, Alan Kirman, Salvador Barberá y yo mismo. Aunque ya soy mayor, esta reunión anual, que este año se ha celebrado en Bilbao, en donde nació esta asociación hace ya muchos años, siempre me emociona un poco, no tanto porque no olvido fácilmente mis años de profesor en esta ciudad (en la que nací) sino, sobre todo, porque uno se siente no del todo inútil al ver cómo las generaciones se van solapando en el mundo de la investigación y cómo esto ocurre a hombros de profesionales que ya son estudiantes de aquellos primeros estudiantes que uno mismo "engañó" para que se dedicaran a esa profesión de pensar en problemas de teoría económica. Sin embargo esta emoción no es del todo limpia pues al mismo tiempo uno se asombra de que el número de investigadores continúe creciendo junto con el número de publicaciones de calidad y de que, visto desde la obsolescencia propia, uno no pueda dejar de pensar que esta labor de búsqueda lúcida se haya convertido en una rutina acumulativa que, hasta cierto punto, ha ensombrecido el ansia revolucionaria por descubrir claves ocultas.
Increíbles ministros
El señor Fernández trató de calmar los ánimos de la Asociación de Victimas del Terrorismo a raiz de la sentencia contra la llamada Doctrina Parot anunciando que, desde su departamento, harían todo lo posible para que los etarras, o exetarras, que van a ir saliendo de la cárcel no gozaran de todos o algunos de los beneficios sociales que, como el seguro de desempleo por ejemplo, podrían corresponderles. No hace falta decir que se trata de una declaración incomprensible y que, además, vuelve a caer en la retroactividad. Lo mismo que la decisión del departamento de Wert de no completar desde el gobierno central el monto de las becas Erasmus.
LXVII, The end of the Nation-State?
Este fin de semana largo de Todos los Santos he tratado de reescribir un trabajo que ha aparecido como en curso durante al menos 10 años. Se trata de «A la Individuación por la Pertenencia» que puede verse aquí en su versión antigua. Ya entonces escribía que coincidía con los liberales en relación al derecho de autodeterminación, pero también decía que eso no era lo más importante, sino que lo realmente interesante era, y es, la posibilidad de caminar hacia la búsqueda de la autenticidad en sentido heideggeriano.
Post complementario, Cantares
No se cómo hace 17 años no me dí cuenta, al escribir el original el último post, de que no hacía sino repetir desde la forma de ensayete lo que, como poema, ya había cantado Antonio Machado y luego popularizado el Nano, uno de los cantautores preferidos de mi generación que añadió alguna estrofa que no incluyo en esta recreación parcial de Cantares > Cantares Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre el mar. > > Nunca persequí la gloria, ni dejar en la memoria de los hombres mi canción; yo amo los mundos sutiles, ingrávidos y gentiles, como pompas de jabón. Me gusta verlos pintarse de sol y grana, volar bajo el cielo azul, temblar súbitamente y quebrarse...
Soros, my brother
El post que sigue fue publicado pronto hará 17 años en El País como una columna de opinión. No sé cómo ni porqué he vuelto a topar con aquella columna del 21 de marzo del 1996 y he creído darme cuenta de dos cosas que explicarían su reproducción aquí. La primera es que desde entonces no creo que he aprendido nada nuevo aunque, eso sí, he seguido por alguna de las veredas intelectuales que entonces se me abrían: traurig aber war!.La segunda es que, para mi sorpresa, en el texto que adjunto se encuentran algunas ideas que pueden ayudar a sobrellevar el mal que aqueja a algunos jóvenes amigos que comienzan a estar un poco hartos del mundo intelectual y moral que les rodea.
