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Graneles
Textos de Juan Urrutia para su blog entre 2002 y 2022
La muy larga despedida entre el Presidente de Corea del Norte (Kim Jong-un) y el presidente de los Estados Unidos de América (Donald Trump) en Singapur parecía un anuncio de peluquería para caballeros pues hay que reconocer que ambos exhiben un corte original. Pero no pude detenerme en ese detalle pues la vuelta a aquellos momentos me hace retornar a la infancia, recién comenzado el Bachillerato, en plena guerra de Corea. Recuerdo dos detalles que me gustaría resaltar.En primer lugar está sin duda aquel album de cromos de la guerra de Corea que citaba continuamente ese paralelo 38 que para siempre ha quedado en mi memoria como un hito de la forma de zanjar una discusión.
El nuevo proletariado
Han sido unos días difíciles estos últimos porque mi mal de Paget me ha hecho sufrir mucho y de maneras inesperadas, a pesar de lo cual no he tenido más remedio que asistir en Bilbao y en Madrid a las despedidas intelectuales de dos colegas, buenos amigos, que han cumplido los 70 y han decidido no hacer uso de algunas facilidades de sus respectivas universidades y retirarse del todo. Y, además, al tener que tomar un avión para poder acudir a ambos eventos, aproveché para comprarme un libro en Barajas que me ayudó a volar sin concentrarme en mis dolores. Se trata del ensayo de Remedios Zafra al que se refiere Daniel Bellón en su reciente post y del que nos promete seguir hablando en el futuro próximo.
Generalización del Concierto
No tengo energía para comentar lo de la moción de censura y el triunfo de Pedro Sánchez; pero sí de reflexionar un poco lo que significa, quizás, el camino que espera a España o que yo pensaría que le espera. Creo que más allá de la globalización no vamos hacia un Estado único, sino hacia asociaciones formadas alrededor de intereses específicos que, a su vez, se coordinarán por medio de asociaciones novedosas y, de momento, experimentales. Justo lo contrario de lo que perseguiría el liberalismo de Mark Lilla.
Glasnevin
El día de hoy se parece a muchos de los que he vivido toda mi vida en Bilbao: lluvia y más lluvia. La gabardina es una prenda indispensable y la boina «del bocho» no elimina del todo el paraguas. Pero el día de hoy en Madrid me ha transportado a Dublín , a uno de los muchos días en lo que, en pleno verano, los pasaba en casa de Mrs.
Dos bebés detrás de un cristal
Ese martes yo tenía que estar en Madrid no más tarde de las 4 de la tarde, así que decidí salir de nuestra casa de Zugazarte en LA) no más tarde de las 11. Había dejado el coche fuera del garaje de forma que, para dejar la finca en que está construido nuestro piso, junto con otros, debía conducir hacia dentro del garaje para luego dar marcha atrás y enfocar ya la verja de salida justamente a Zugazarte. Pero no pude iniciar la operación pues, justo antes de hacerlo vislumbré dos caritas de bebé mirando el coche y a mí desde detrás del cristal de la salita de estar que llamamos de la televisión pues es ahí donde se encuentra el aparato correspondiente ya que nos parecería pecado o un detalle de mal gusto tenerlo en el salón de la parte que da al mar.
El Bronx
A menudo presumo conocer Madrid mejor que no pocos locales debido a los muchos y largos paseos que doy a fin de cumplir con mis obligaciones de infartado. Cuando se lo cuento a amigos locales se asombran de que conozca barrios lejanos del centro y creo notar en ellos una cierta mueca de terror lo que me produce risa. Pero hace unos pocos días que ya he dejado de reírme por esta tontería cuando sentí ese terror en medio de una noche.
Hacia un Mundo-Cabaret
Hace ya dos semanas que se levantó una enorme polvareda sobre el mal uso de datos personales por parte de las grandes firmas como es el caso de Facebook, o al menos lo parece. Zuckerberg tuvo que asistir y declarar en el Congreso de los Estados Unidos. El púbico lego, como un servidor, se enteró que esta firma genera muchos datos que transfiere, supongo que a cambio de un precio, a otras empresas distribuidora de propiedad ajena (o quizá a ella misma bajo otro nombre), empresas estas que se encargan, tan sigilosamente como pueden, de trasladar a quienes puedan sacarle rendimiento económico o político o del tipo que sea.
La dulzura de una vida sin meta
Últimamente he pretextado una u otra razón para justificar la ausencia de posts durante más de una semana. En esta ocasión no lo he podido hacer pues no existía una razón suficiente. Lo que ha ocurrido es que me he enterrado entre mis viejos papeles que, almacenados en un negocio ad-hoc de Arganda (Global Box), he ido recogiendo, no tanto para evitar el pago mensual del enorme armario que los contiene, sino para ir expurgando el contenido, echando a la basura lo que no merece ser guardado y almacenando en casa lo que todavía pienso que tiene algún valor.